1 de mayo de 2011

Maid: Doncellas en Guerra

Este sábado tuvo lugar una impresionante sesión de Maid RPG, un juego que me ha sorprendido muy gratamente. Yo hice de Amo, y Ángel, Urria y Lokidm fueron los jugadores.

La creación de las Doncellas dieron lugar a estas tres preciosas jovencitas:




Ryoko (Angel), Homura (Lokidm) y Kotonoha (Urria).

La Mansión y el Amo también se generaron aleatoriamente y resultó que se jugaría en un mundo moderno, en una Fortaleza Militar (con un ejército privado y un portal dimensional) comandado por un señor del crimen, llamado Nagi, de aspecto precioso (Bishonen) y muy tranquilo.

En poco menos de una hora comenzamos con la acción, tras una ridícula explicación de las reglas (no hace falta más).

Desayuno: Las tres Doncellas acudieron al dormitorio del Amo para despertarle, pero indecisas, fue Ryoko quién le despertó con dos sartenes, ganandose la simpatía del Amo (que era su hermano ilegítimo). Pronto hubo una discusión entre la tímida Homura y Ryoko para ver qué ropa se ponía hoy Nagi (la situación fue tan tensa que Ryoko tuvo que tranquilizarse dando unas vueltas a caballo), mientras Kotonoha bajaba a preparar el desayuno. Cuando el amo terminó de desayunar, la Doncella súcubo recogió los platos y cuál fue su sorpresa que descubrió el anillo de mando que Nagi utilizaba para controlar a su ejército (¡Primer evento aleatorio!) y decidió quedarselo. Mientras tanto, Nagi se fue a trabajar a su salón de planes malignos, seguido sigilosamente por Homura.

Mañana: Sin embargo, Ryoko no tardó mucho tiempo en enterarse de que su hermana tenía en Anillo de Mando en su poder y fue corriendo a contarselo al Amo. Este, con total parsimonia, le pidió que fuera a buscar ella misma a Kotonoha para aclarar este problema. Lejos del amo, las dos hermanas comenzaron un enfrentamiento que Kotonoha ganó finalmente gracias al apoyo de su nuevo ejército privado. La Doncella ordenó que Ryoko fuera encarcelada

Mediodía: Ya había llegado la hora de comer y las dos doncellas hermanas no aparecían. Pero mientras Homura cocinaba descubrió a un misteriosa figura que se acercaba sigilosamente hacia Nagi, con una daga en la mano (¡Segundo evento aleatorio!). La Doncella logró desarmar al asesino con su naginata y él confesó enseguida haber sido contratado por Los Ojos Hambrientos (una sociedad secreta demoníaca... ¡a la que Ryoko pertenecía en secreto!). También admitió que esa misma noche se iba a producir un asalto a la fortaleza.

Tarde: Ryoko logró escaparse de su encierro y contactó con radio con sus superiores. Sin embargo, en su deambular encontró algo mejor: ¡un bote de veneno con el que envenenar al Amo! (¡tercer evento aleatorio!). Nada le venían mejor!. Sin embargo, justo cuando iba a suministrarselo en forma de té, la policia llegó a la fortaleza e intentó detener a Nagi (¡Cuarto evento aleatorio activado por Loquillo!), aunque la educación y amabilidad del amo y de Homura evitaron grandes desgracias.

Cena: Al final, todo se precipitó, los Ojos Hambrientos aparecieron en escena y todos los ejércitos entraron en combate. Finalmente, sólo Homura se mantuvo al lado de Nagi, protegidos por un escudo mágico que la Doncella había generado al ponerse un disfraz de hechicero. La situación estaba en tablas, y Homura decidió activar el portal dimensional. ¡Un temblor retumbó en toda la fortaleza y pronto descubrieron que el edificio enter se había trasladado a una tierra de dragones y caballeros fantásticos!. Al final, las dos hermanas enemistadas, Ryoko y Kotonoha recuperaron su amistad y abandonaron la fortaleza, dejando a Homura con toda la tarea de arreglar los desperfectos, mientras Nagi se planteaba qué iba a hacer al dia siguiente.

¿Absurdo? Pues más divertido fue. Curiosamente, los jugadores ni siquiera intentaron utilizar las reglas de Seducción ni generaron demasiados eventos aleatorios, pero fue una gran sesión para todos. A mi me queda la duda de cómo es posible que en un juego de doncellas se pueda sentir tal libertad de decisión.

Lo malo: que no hubo desviaciones sexuales ni nada morbosamente parecido. Otra vez será.
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