17 de junio de 2011

Paraíso Apocalípticos

Estos últimos meses he podido jugar el comienzo de una campaña de Apocalypse World en el que llevaba a Wolf, un matón que en apenas cinco sesiones de juego:

- ha sustituido a un enemigo como líder de una banda que trabajaba para Mercer, uno de los dos líderes de la región. Luego Mercer murió en un asalto con tanque incluído que ha creado un vórtice psíquico permanente.

- ha tomado a la antigua concubina de su némesis como amante, para luego descubrir que está embarazada. Aunque es el único que no sabe que el hijo no es suyo.

- se ha metido en más peleas de las que puede recordar. Y casi siempre ha salido trinfante a través de sangre y dolor.

- se ha descubierto que tuvo que matar a su familia para evitarles un destino peor. Desde entonces es un maldito hijo de puta que sólo siente respeto por los niños.

- se ha separado de su grupo habitual y a pesar de la distancia, les tenía respeto. Hasta que Audrey, Conductora, le traicionó en el campo de batalla. Desde entonces, ha secuestrado a Ula, la inestable chica de la que Audrey está enamorado y planea usarla para hacer sufrir a su ex-compañera.

- ha construido un nuevo asentamiento alrededor de su banda, y los emigrantes del zoco que han sobrevivido a una terrible peste están reuniéndose allí.

- comienza a tener fricciones con Doghead, el otro líder de la región. Ya ha ocurrido una batalla con Bill, lugarteniente de Doghead y amante de Audrey, pero la tensión va a más.

- se ha aliado con Core, una Ángel, de buen corazón, aunque fría y pragmática.

Básicamente, nuestra campaña es un culebrón violento. Es posiblemente una de las campañas donde más me he divertido. Wolf es la hostia. Más molón de lo que nunca hubiera imaginado.

Esto es el rol para mí: Un puto culebrón violento.
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