22 de septiembre de 2011

BW IV: El Pico de Sangre

Gowar despertó de un extraño sueño en el bosque en el que llevaba una semana atrapado. Alanna dormía a su lado, pero apenas la vio. Se sobresaltó al ver a una gigantesca figura , de pie, hecha de corteza, raices y ramas, contemplándole en silencio. Le indicó que le siguiera y el rátido obedeció suspicaz. Tras unas horas de caminata, el ser arbóreo y Gowar llegaron a un claro y, al amanecer, el gigante le dijo que tenía que enfrentarse al espíritu del Otso ya, porque el Bosque se estaba viendo perturbado.

Sin dudarlo, Gowar accedió y preparó una astuta trampa para recibir al espíritu vengativo. El Otso, en la forma de su antiguo cuerpo de oso putrefacto, y con un cráneo de ciervo con llamas negra cayó en la trampa y no resultó un gran rival para el cazador rátido.

Una semana después, Gowar llegó a Selgaunt donde se reencontró con sus compañeros, que le contaron su plan de buscar a un viejo artífice enano con la idea de encontrar conocimientos y poder. Gowar no se mostró muy interesado.

Ísar encontró a un viejo enano artífice, que le habló del Pico de Sangre, junto al Bosque Inundado, donde se dice que vive Drengur Brazodiamante, el famoso artífice de antes del Desastre.

Mientras, Sirnias siguió aprendiendo de Nammaroth, que aceptó comenzar a prepararse para llevar su alma a un cuerpo distinto, aunque no dijo mucho más. Aparte, contrató a un grupo de rateros rátidos para que siguieran a Karathos Malaster, con escasos resultados, aparte de saber que parece estar paranoico y que pasa muchas horas en su habitación de la Posada de la Torre Dorada.

Dos días después, Gowar (que apreció un gesto de amistad de Ísar), Sirnias, Ísar y Elendir, el elfo, partieron en barco hacia el Pico de Sangre. Tras dos días en barco y una pequeña visita al pueblo donde desembarcaron, comenzaron a trepar la ansiada montaña.

Durante el ascenso de la ladera, tuvieron un encuentro con un grupo de rátidos, que salieron huyendo antes de que pudieran hacer nada. Esa tarde, el grupo de aventureros llegaron a una cueva cercana a la cima, que descubrieron que estaba ocupada por un grupo de goblins. No pudieron comunicarse y finalmente decidieron acampar en el exterior, a cierta distancia de la caverna.

Esa noche, los goblins aprovecharon la nocturnidad para efectuar un ataque sorpresa, pero les salió mal, y los cuatro aventureros les recibieron con las armas dispuestas. Sirnias cayó inconsciente tras recibir un lanzazo, pero pronto se descubrió que los goblins son criaturas cobardes y huyeron en cuanto recibieron las primeras heridas.

¿Por qué está tan concurrida esta montaña? ¿Qué habrá en la cueva ocupada por los goblins? ¿Y qué ha pasado con Alanna?




Bueno, esta quinta sesión fue bastante más fluída (incluyó dos ¡Peleas!) y un par de momentos divertidos. Sí que es verdad que sucedieron menos cosas que la anterior sesión y aún los sucesos están pendientes de desencadenarse. Supongo que en la sexta sesión algo importante pasará.
Por cierto, por si alguien tenía dudas, toda la religión de nuestra Sembia está fuertemente inspirada en la mitología finesa (que a su vez, es inspiración de algunos dioses de Forgotten Realms y Dragonlance). Y sí, el Otso tampoco es invención mía.
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