20 de junio de 2017

#jdr200palabras


Ayer mismo terminó el desafío de "Un Juego de Rol en 200 Palabras", la alternativa española del ya famoso "200 Word Rpg Challenge" inglés.

Esta competición propone la creación de un juego de rol completo, escrito en texto plano, en 200 palabras o menos. Ya llevaba un par de años tentado a participar en la edición anglosajona así que cuando descubrí la versión patria no dudé en participar.

¡Y he quedado en segundo puesto! ¡Yeeeei!

La verdad es que esto es no moco de pavo, ya que han participado en el desafío la friolera de 160 juegos.

Como me interesaba mucho el desafío, he leído la mayoría de las propuestas y, aunque una amplia selección de juegos que están incompletos o carecen de interés, hay muchos otros que demuestran la tremenda creatividad que hay en nuestro país. Me gustaría destacar algunos de los juegos que más me han gustado:

-Viaje a Kiyomizu: Es el ganador del concurso, y merecidamente. Utiliza una mecánica muy divertida basada en el juego del dominó, que traduce en la ficción como el camino que recorren unos viajeros por el Japón Feudal.

- Ítaca: Santiago Eximeno, el ganador del "200WordRpg" presenta un juego que, de nuevo, trata un tema delicado (el de los inmigrantes) con unas mecánicas originales (tirar monedas a un vaso con agua). Creo que es la propuesta más interesante y con un algo más de trabajo podría haber sido el mejor juego del reto.

- Babuchas a la carrera: Una propuesta muy divertida, consistente en una especie de comedia alocada en la que los habitantes de un palacio árabe debe huir sin parar de un genio malvado.

- El Azar Elemental: un buen ejemplo de como combinar la narrativa con las mecánicas. En un mundo de alta fantasía cada dado tiene una representación concreta en la ficción. Bastante evocador, pero me falta un empujoncito para querer jugarlo de verdad.

- Malatesta: la tripulación de un barco se reune para decidir si amotinarse o no. La influencia y opinión de cada personaje se define por el color de las cartas que tiene y determinadas acciones alterar la mano de los jugadores. Lo único que me disgusta del juego es el desencadenante del final del juego, pero por lo demás es bastante brillante.


También quería hablar de mis juegos. Presenté dos propuestas al concurso (¡Qué! ¡Era legal!); una de ellas quedó en segundo puesto mientras que otra solo llegó a ser finalista. Curiosamente, estoy mucho más orgulloso de esta última ("Siente Gris Desolación") que la que terminó quedando en segundo puesto ("Testigo de Eones"), aunque ambos comparten características muy similares.

En cualquier caso estoy muy contento con el resultado obtenido y de que el jurado haya visto con tan buenos ojos mi propuesta.

Testigo de Eones es un juego de rol puramente narrativo en la que cada jugador encarna a una criatura inmortal cuyo único cometido es observar el devenir del universo. El juego es tan breve que no merece la pena resumirlo más, pero sí quería detenerme un momento a describir el proceso que llevé a cabo para desarrollar el juego.

En un principio, sabía que la limitación de las 200 palabras era un problema, pero decidí tomármelo con un acicate para desarrollar algo breve pero intenso. Empecé trabajando con algunas mecánicas divertidas con dados y cartas, pero me di cuenta de que me iba a tomar demasiado tiempo describirlo. Entonces le di la vuelta a la tortilla y decidí hacer un juego sin apenas mecánicas a nivel físico.
Quería que el juego permitiese que los jugadores contaran historias variadas. Quería que el juego fuese una historia sobre personajes contando historias. Decidí situarlo en una ambientación deliberadamente ambigua y amplio (¿Qué hay más amplio que el universo entero), pero necesitaba algo con el que relacionar a los jugadores. Entonces, no sé muy bien como, se me ocurrió usar como mecánica principal el trazar líneas rectas en un folio y que se activasen mecánicas cuando estas líneas se cruzasen.
con un poco de trabajo más conseguí que estas líneas representaran el rumbo de cada personaje, que únicamente cambiaran su forma de ver el mundo cuando se cruzaran con otros personajes. De hecho, el juego supone un pequeño reto a nivel de capacidad espacial.

Por cierto, por problema de espacio, al juego le falta una frase que le hace parecer incompleto, pero no creo que sea nada que no pueda solucionarse durante el trascurso del juego.

En cualquier caso, estoy muy orgulloso de haber quedado en tan buena posición y espero que mi juego pueda disfrutarse en alguna mesa, aunque solo sea una. Oye, ¡y me llevo un juego gratis de premio!

Y por último: mil gracias a los organizadores. 

¡Hacen falta más competiciones así en nuestro idioma!

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