3 de diciembre de 2007

Hablemos de rol: Líbido, Simulación Vital


De forma meramente accidental, encontré en alguna página "de esas" de rol que suelo visitar una curiosa entrevista a una tal Neves Marín, en la que hablaba del nuevo juego de rol que había creado.Eché un breve repaso a la serie de preguntas y respuestas y me vi naturalmente atraído por el claro componente erótico que parecía contener el juego, que habían titulado "Libido, Simulación Vital".

Algunos días después, di con su página y me descargué el manual básico que ofrecen en formato pdf de forma absolutamente gratuita y que recibe el nombre de Libro Cero. Comencé a echarle un vistazo y encontré una maquetación francamente buena, lejos de lo que se suele encontrar en creaciones de aficionados (y algunas profesionales).Sin dudarlo más, me las apañé para imprimir el libro y comencé a leerlo con avidez por las noches. La narración tenía una fluidez asombrosa, pasando de la prosa más evocadora a la explicación reglística con facilidad, algo muy pocas veces visto en un manual de rol.

Y enganchaba. Aunque el manual no llega a un centenar y medio de páginas resultaba encantador disfrutar de la narrativa de la autora, mientras contaba su punto de vista sobre los juegos de rol y el planteamiento que quiere darle a Libido.Porque hay algo que diferencia a este de otros juegos. Libido es un juego de rol que trata del erotismo principalmente, aunque se vea acompañado por el sexo, el amor y la emoción. Aunque no existe una ambientación oficial, el libro está lleno de consejos y sugerencias sobre cómo llevar este delicado asunto en tus partidas.


El precioso libro se encuentra repleto de dignas ilustraciones, que aunque no todas son de gran calidad, sí que resultan agradables. Eso sí, algunas de ellas contienen un contenido bastante explícito (sin exagerar), que podría causar una impresión erróneo a algún lector.

Por otra parte, está el sistema de juego, que está descrito a lo largo de un par de capítulos de forma muy amena y con algunos ejemplos divertidos. Para los aficionados a las reglas diré que utiliza un sistema similar al Unisystem, basado en características, que se modifican según los acentos, que son una mezcla entre habilidades, aptitudes y capacidades naturales. Como no podía ser de otra forma, el sexo tiene una mecánica específica. No quiero detenerme en detalles, pero quiero señalar, que sin haber sido probado, parece un sistema bastante curioso si no ingenioso.


Hacia la mitad del libro comienza a hablarse del primer tipo de juego que ofrece Libido, que consiste en lo que podríamos considerar una partida de rol corriente, aunque algo más orientado al intimismo y la sensualidad. El capítulo está ocupado casi en su totalidad por una interesante partida que no me importaría nada dirigir alguna vez.


El segundo tipo de juego es algo diferente: ofrece un juego de rol para parejas, en las que uno de los amantes hace de director y el otro toma el papel de jugador en solitario. Os aseguro que tanto los consejos como la aventura que proponen suenan bastante sugerentes.

Ambas ofertas de juego son bastante originales y atrevidas, y tengo que confesar que, al menos, han picado mi curiosidad.


Por supuesto, no todo van a ser elogios. Durante todo el juego me he encontrado con dos problemas principales. El primero es que presupone una preparación previa muy extensa antes de cada sesión, decorando la sala, escogiendo música ambiental y cierta escenografía y un lugar íntimo donde jugar, algo que no siempre está disponible.El segundo problema es el sistema de juego, que se pasa de simple. Estoy a favor de la simplificación en los juegos de rol, pero el mecanismo es tan simple que le quita algo del toque innovador al juego.Lo cierto es que no se trata de dos grandes problemas, pero en un juego tan sútil, estas nimiedades podrían disgustar a alguno.

Y la verdad es que en el momento rolero en el que me encuentro ahora, en el que leo más que juego, da gusto encontrarse con estas pequeñas joyas con las que disfrutar de su lectura.

Un último apunte a mis jugadores habituales: no sé si recomendaros que lo leáis o prohibiroslo por si dirijo alguna vez una partida de Líbido. Sea como sea, si decidís bajaros el manual, no lleguéis hasta el final.
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