19 de agosto de 2008

Hablemos de rol: Piledrivers & Powerbombs

Let The Rock get this straight. You invited The Rock to speak at the Republican National Convention? Well, The Rock says this: What is the matter with you, people?

Dwayne 'The Rock' Johnson a los delegados de la Convención National Republicana de EEUU (10 de Agosto de 2000).

Esta es una de las citas que aparecen en el nuevo juego de rol que he adquirido. Llena de testosterona, divertida y simple, igual que el juego.

Piledrivers & powerbombs es un juego de rol sencillo y divertido que trata el apasionante mundo del wrestling, la lucha libre, pressing o como quieran llamarlo.

El libro son 100 páginas en blanco y negro de tamaño DINA5 con tapa blanda. En su interior, el manual contiene unas pocas divertidas ilustraciones de género caricaturesco mostrando algunos luchadores en acción o a los comentaristas. No son muchas, pero alegran la vista y ayudan a meterse en el ambiente ligero del juego. Eso sí, hubiera estado mejor que la calidad de la ilustración de portada hubiera continuado dentro. El estilo del texto es, sin embargo, un pequeño horror. Su tamaño es lo suficientemente grande como para dar la impresión de que todo el texto podría haber entrado en la mitad de páginas y el tipo de fuente elegida es, glups, Comic Sans (o una similar). Sin embargo, este monstruo de la tipografía no destaca demasiado en el libro y por eso le voy a dar un pase.

Una vez leída una pequeña introducción, pasamos a las reglas, que se describen de forma correcta a lo largo de la mayoría de los capítulos del manual, excepto el último, que consiste en algunas listas de combates y algunas divertidas tablas de creación de luchadores, estilos y finishers.
El texto no sufre ninguna carencia en concreto, pero una vez leído no puedo evitar sentir que 20 dólares es un precio algo elevado.

El sistema resulta bastante simple. Cada jugador crea una Superestrella que deberá mantener un feudo (una enemistad) con su Némesis (que también se encarga de crear) mientras todos intentan conseguir el título de campeón. Cada ronda consiste en una velada en la que se sucederán escenas pre-combate, post-combate y los combates propiamente dichos. Para mantener el orden, en cada ronda los jugadores tomarán de forma rotativa el papel de General Manager (el máster de toda la vida, vamos), que tendrá que planear los combates y demás.

La mecánica durante las escenas y los combates está basada en las cuatro características principales que tiene cada luchador: Popularidad, Infamia, Fortaleza Testicular y Capacidades Locas (pura traducción pachanguera). Según el tipo de escena o ataque el luchador usará una característica u otra, y sacará tantas cartas de una baraja de póquer normal como puntuación tengan. El que obtenga la carta más alta (aunque si se obtienen parejas o tríos se suma el resultado) gana la prueba. Aunque los combates son las escenas más importantes no resultan mucho más complejos, cosa que es de agradecer, pues a veces, en la realidad, quedan en un segundo plano con respecto a las tramas o storylines, llenas de furia, sangre, traición y orgullo.

El juego tiene un final establecido: el PPV. Cuando el Nivel de Rencor de todos los jugadores haya llegado a una cantidad preestablecida, se asume que tiene lugar el Pay Per View en el que cada superestrella tendrá el enfrentamiento definitivo contra su archienemigo, para luego intentar competir por el título.
También propone una forma de continuar el juego con los mismos personajes, pero no deja de ser una especie de reinicio. Parece lógico esperar una forma algo más trabajado para conceder continuidad al juego.

P&P es un juego de rol sencillo y muy divertido, sobre todo si los jugadores son aficionados al wrestling, que puede conceder un par de tardes de entretenimiento puro sin problemas. Es caro, pero a pesar de la simpleza, su lectura deja un buen sabor de boca.
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