18 de marzo de 2009

Battlestar Galactica, el juego de mesa

Poco a poco, mientras disfruto de la apasionante última temporada de Galactica me doy cuenta de que es, posiblemente, la mejor serie que jamás he visto.
Cuando hace meses me enteré de que iba a salir un juego de mesa basado en la serie, comencé a temerme lo peor. Curiosamente, las críticas decían todo lo contrario. Todo el mundo parecía opinar positivamente sobre el juego, y rápidamente subió al Top 100 de la Board Game Geek.

Y hace dos semanas, el juego se publicó en español. Y afortunadamente para mi bolsillo, un amigo se lo compró al instante y el sábado por la tarde pudimos probarlo. Y el sábado de madrugada volvimos a jugar, del mono que teníamos.

El juego de mesa de BSG es, por lo que he probado hasta ahora, uno de los mejores juegos que he probado nunca. Mantiene ciertas mecánicas interesantes, pero lo más importante es que capta a la perfección el tono de la serie. Hay ataques de naves cylon(robots que desean destruir a la humanidad) , crisis dentro de la flota, decisiones que sólo el Presidente o el Almirante se encargan de tomar, y cada jugador maneja a un personaje famoso de la serie con habilidades diversas y adecuadas.

El aspecto físico del juego es estupendo, tiene un tablero molón, un montón de cartas de todo tipo y un puñado de naves (vipers, raptos, raiders...) para representar los combates espaciales. Una gozada para un ameritrasher como yo.

Starbuck, a bordo de un viper, y con ganas de cargarse alguna tostadora.

Como no podía ser de otra manera, el juego tiene un alto componente colaborativo, y los jugadores deben trabajar juntos para vencer a los cylon, superar las crisis y evitar que sus recursos (Combustible, Alimentos, Moral y Población) no baje a 0 o perderán la partida. Así que todos deben trabajar juntos para evitarlo. ¿Todos? No.

Ahora llegamos a las cartas de Lealtad, lo mejor del juego. Básicamente, al inicio de la partida se reparte una carta secreta a cada jugador que le indica si es un cylon inflitrado o un humano. Y luego, a mitad de partida, se reparte otra carta de igual forma. Es decir, ¡que puede que estés jugando pensando que eres humano, para luego darte cuenta de que eres un cylon! ¿Os suena de algo? Por supuesto, el saber que al menos hay un cylon entre los jugadores hace que la paranoia crezca a pasos agigantados. ¿Será Roslin una cylon? ¿Lo será Baltar? ¿Lo seré yo cuando reciba la segunda carta de Lealtad? Lo dicho: genial.

Baltar coge dos cartas de Lealtad al iniciar la partida. ¿Por qué tanto odio?

En serio, creo que la ambientación de la serie no está para nada metida con calzador como pasa en muchos otros juegos. BSG va de BSG. Y es muy divertido. No puedo más que recomendaróslo encarecidamente.

Yo voy a ver si consigo echar otra partidita este fin de semana.

Eso decimos todos.
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