8 de febrero de 2007

Cereeebros...

Ya estamos aquí de nuevo.
Aunque demasiado tarde, me temo, para celebrar el Día del Orgullo Zombi, el pasado sábado 3 de Febrero. Pensaba aprovechar el momento para contar mi punto de vista sobre este género tan particular, así que imaginad mi impotencia al comprobar que no pude tener acceso a internet en todo el día.

Luego lo pensé bien y me di cuenta que cualquier día es bueno para hablar de muertos vivientes. De los mejores de entre los muertos vivientes. Porque los zombis son la mejor criatura de la noche que jamás haya existido. He aquí las razones que he ido recopilando a lo largo de años:

- Los zombis son el monstruo proletario, ya puedes ser un marqués italiano que un obrerete de Villapalo, que el efecto zombificador te afectará por igual y, una vez transformados, se os tratará como a iguales. No se puede decir lo mismo de ciertas criaturas de la noche obsesionados con la aristocracia y las generaciones.
De igual forma, los zombis tampoco son unos malditos elitistas a la hora de crear nuevos hermanos.


- Los zombis no se pasan toda su no-vida compadeciéndose de sí mismos por la eterna y sufrida vida que el destino les ha obligado llevar. Ya sabemos quiénes sí lo hacen. Lo que me recuerda...

-Los zombis no lloran. Nunca.

- Los zombis son sinceros. Cuando se dirigen hacia tí, lo hacen con los brazos abiertos, dispuestos a darte un abrazo de muerte. No se andan con engaños, intrigas y trucos sucios que harían avergonzar a Maquiavelo. En cambio, ciertos tipos de dientes puntiagudos...

- Los zombis tienen total disponibilidad de horario. No tienen ninguna mamá que les impida salir por el día. ¡Cualquier momento es bueno para tomar un bocado!

- Los zombis son unos compañeros de juerga de puta madre. No tienen reparos en seguirte a donde quiera que vayas (siempre que haya algún cerebro cerca). Además, ni uno te estropeará la noche contándote sus penas.

- Los zombis no le tienen miedo ni a chuck Norris ni a Jack Bauer. El resto de monstruos sí.

- Los zombis tienen mensaje. Todas y cada una de las grandes películas de zombis son una metáfora clara y evidente de algún aspecto de la sociedad o la mentalidad humana. Por eso las pelis de zombis son tan geniales. Pasas una hora y media de diversión frenética y luego te dejan de propina algo en lo que pensar de vuelta a casa. Yo sigo buscandole la gracia a Anne Rice.

(Y la última y mejor de todas...)

- Los zombis son el precursor de los vampiros. No es broma. Hagamos un poco de historia...
"Las antiguas historias europeas siempre describen a unas criaturas devoradoras de carne y sangre con aspecto de muertos. Su apariencia iba desde los recién muertos (con un tono azul y blanco) a los totalmente podridos (negros, hinchados y apestosos). [...] Se alzaban desde sus tumbas y buscaban a los vivos por su cuenta propia. Buscaban carne... carne viva" (Del juego de rol AFMBE)
¿A que os suena a eso? ¿A un zombi? Pues no, los europeos llamaban a estos monstruos ¡wampiros!
Algunos crueles nobles rumanos y algunos escritorzuelos de ficción cambiaron la w por la v y nacieron las criaturas inmortalizadas en la novela Drácula, de Bram Stocker.
Afortunadamente, ahora sabéis la verdad, así que la próxima vez que se os acerque un aristócrata gótico y de Europa del Este con largos colmillos, decidle:
¡Tío, si no comes cerebros quítate de mi vista, farsante!
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