19 de febrero de 2007

Fe

He recuperado la fe en la humanidad.

He recuperado mi PSP.

Puede que penséis que estas dos afirmaciones no deberían ir unidas si no fuera un hipócrita, pues no debería haber mucha relación entre el concepto de una humanidad bondadosa y un ejemplo perfecto del consumismo que nos invade hoy en día.

No es así; y si lo es, me la pela.

El pasado viernes perdí mi PSP (no preguntéis cómo) en el autocar privado que me llevaba de vuelta del trabajo a casa. Tras múltiples intentos de recuperarla (lo que incluyo una carrera de 10 minutos, 3 llamadas, un mailo y mucha furia contenida) caí vencido por los sentimientos negativos ocasionados por nada menos que 3 cosas:

- La primera, la pérdida económica, que alcanzaba la nada despreciable cantidad de casi 300 €.

- La segunda, la pérdida personal, pues me encuentro en un periodo de mi vida en la que estoy intentando ser menos despistado y estar más atento, en un pequeño intento por madurar.

- La tercer, la pérdida de fe. Esta fue dura y demoledora, pues siempre he tenido fe en la humanidad (que no en las personas) y creo que el conjunto de los habitantes del mundo podremos llegar algún día a vivir en un lugar, ya no mejor, sino bueno. Con la pérdida de la PSP, y las constantes réplicas de quiénes me rodeaban, pensé que si una persona normal no devuelve algo propiedad de otra persona con la que puede contactar es que la avaricia ha corrompido nuestra cultura. Llamadme ingenuo si queréis; eso no me hará más infeliz. Yo prefiero odiar el cinismo. [Fin del discurso filosófico barato e incogruente debido a la felicidad]

En fin, que en estos momentos, tengo en mis manos el objeto que ha devuelto dos de mis terribles pérdidas y me hará pasar horas de diversión destrozando soldados de asalto.
Publicar un comentario