13 de octubre de 2008

Wrestling Now!

Este fin de semana tuvo lugar el primera velada de wrestling de la WWE Forever, una federación de wrestling con los mejores luchadores de ayer, de hoy y del mañana de la compañía más importante de pressing catch del mundo.
Para aquellos que no hayan estado pegados a sus pantallas, recordemos a las superestrellas del momento:
La Plaga: Un indigente con un infame olor corporal que se ha ganado el odio de El Exterminador, un experto en acabar con las infestaciones.
Black Bloc: El manifestante extremo que arrasa con todo lo que se encuentra. Odia el capitalismo, el sistema y la tarta de manzana, cosa que Mr. América no piensa tolerar.
El Stifmeister: El universitario más molón de todo el campus. Sube al ring dispuesto a demostrar a su archienemigo, El Decano, que no todo está en los libros.
El Matador:
Un torero sevillano con aires de grandeza que quiere enseñar las maravillas de su país a los estadounidenses, aunque el ecologista Capitán Rainbow intente evitarlo.

Y para aquel que se haya pasado el último mes en una jungla tropical debemos recordar que el título de la WWE sigue vacante, mientras que los Hardy Boys mantienen el título por parejas, Rey Mysterio es el campeón Crucero y Edge acaba de hacerse con el cinturón Harcore.

La velada comienza con el anuncio de los combates de esta noche por parte del GM Vince McMahon. El main event: un combate por parejas entre El Stifmeister y Mr. América vs. La Plaga y Black Bloc.
Entre bastidores, comienzan a encenderse los ánimos: Black Bloc defeca en la chaqueta a tres colores de Mr. América; vemos un video de la semana pasada en el que vemos a La Plaga tirando huevos contra la fraternidad de Stifmeister, lo que concluyó con una lesión de rodilla de éste último al caer del primer piso del edificio y con la cara llena de huevos podridos.
Antes de salir al ring, Stifmeister convence a Mr. América para que se alíen, gracias al amor compartido que sienten por el Tío Sam. Se ha forjado la primera alianza.
Tras las entradas de las cuatro superestrellas queda bien claro que la pareja americana son los favoritos esta noche. El combate comienza con Mr. América y Black Bloc en el ring, dónde el patriota parece superior. El odio parece hacerle más fuerte. Se suceden varios relevos, pero los favoritos parecen tener controlada la situación. Finalmente, Mr. América evita un golpe bajo por parte de Black Bloc, le aplica tres clotheslines seguidos para posteriormente aplicarle su finisher: el Blue, Red & White, un perfect suplex que acaba con una cuenta de 3. Stifmeister y Mr. América son los ganadores de esta noche, pero Black Bloc no está conforme y decide sacar las sillas a pasear. Afortunadamente, Stifmeister lo ve y evita que su compañero coma acero.
Tras el altercado, La Plaga y Meister deciden entrenar para mejorar su lucha.

Tras bastidores...

Esto fue lo que dio de sí la primera sesión de Piledrivers & Powerbombs. Alguno podría pensar que no es mucho, pero es que apenas jugamos algo más de una hora, creación de personajes incluído.
Afortunadamente, eso significa que en una sesión normal de cinco horas se puede completar una campaña sin muchos problemas.

De todas formas, no estoy muy contento con la partida. En primer lugar, una horrible desorganización supuso que sólo pudieramos jugar una mísera hora, dejandome la sensación de abandonar la mesa sin haber probado el segundo plato.
Y por algún motivo, me encontré explicando las reglas y jugando las escenas (yo fui el GM del primer turno para enseñar mecánicas y demás) a un ritmo más elevado del que desearía. Creo que veía tantos distracciones alrededor que intentaba conseguir llegar al drama y la diversión al momento. Obviamente, no ayudo sino que creo que fue contraproducente.

Las mecánicas de juego funcionan, en general, bien. Los combates funcionan, desde mi punto de vista, a la perfección y no necesitan ninguna complicación más, aunque está claro que tiene que gustarte un poco el wrestling para que funcione. En lo que estoy algo confundido es en la asignación de papeles durante las escenas pre y post-combate. Se supone que la Estrella principal debe asignar al resto de jugadores los PNJs de la escena, pero es que las escenas suelen ser tan breves que me parece una pérdida de tiempo. De hecho, las primeras escenas que jugamos era más monólogos que otra cosa. Creo que es importante que el GM tenga más poder en las escenas y ralentizar la acción para permitir que todo el mundo pueda lucirse.
Además, las escenas son muy restrictivas. Alguna vez un jugador quiso hacer algo que no encajaba con ninguna de las escenas posibles y no pudo. Eso no me gustó.
El papel de los comentaristas tampoco me gustó. Se supone que tanto el GM como los jugadores sin personajes en acción pueden hacer de comentaristas, pero no encontramos el momento de usarlos y como no hay reglas relacionadas con ellos, decidimos (decidí) omitirlos. Además, no estoy seguro de que Héctor del Mar y Jim Ross hicieran buena pareja.

Por lo menos, me ha quedado claro que P&P es lo que parece un juego sencillo y sin complicaciones que tiene carencias y poco de "rol tradicional" pero muy divertido y que da en el clavo en lo que es importante.
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