30 de noviembre de 2008

El Terror Mesopotámico que robaba fondos universitarios

El sábado jugamos por primera vez al genial The Shab-Al-Hiri Roach, un juego indie de una sola sesión y tremendamente divertido.

La rápida creación de personajes dio con el siguiente resultado:
- Dr. Herman Atkinson, un huraño y pequeño profesor de Astrofísica. Sus aficiones son la Crueldad y el Ingenio. Aprecia a Huntinton por recomendarle cuando entró a trabajar en la universidad, pero odia a Morrison porque se acostó con su mujer.
- Prof. Henry Huntinton III, un venerable lord inglés experto en Latín, pedante y altivo. Sus aficiones son el Libertinaje y la Posición. Odia a Atkinson por quitarle fondos de su departamento de Lenguas Muertas, pero admira a Morrison porque le salvó
- Dr. Peter Morrison, un joven y aventurero profesor de geología simpático y algo mujeriego. Sus aficiones son la Creatividad y la Sociabilidad. Odia a Huntinton porque arruinó a su padre e intenta llevarse bien con Atkinson por los remordimientos que siente por haberse acostado con su mujer.

Tras crear a los personajes expliqué lo mejor que pude las mecánicas del juego, que son sencillas se explican con mucha rapidez, dimos comienzo al primer Evento del Semestre: La Presentación y Bienvenida de la Clase de 1923.
Tras los discursos del Rector Steuben y el Capellán Gaylord, el profesor Morrison intentó reconciliarse con el doctor Atkinson, pero el rencor del astrofísico era grande.
Poco después, el profesor Huntinton, que se había convertido en la primera víctima de la Cucaracha, engañó al Capellán para llevarle a la biblioteca y allí matarle con un pesado libro de Latín mientras negaba a Cristo y le confesaba al sacerdote su nueva y maligna religión ("¡Hay Dioses mucho más poderosos que ese greñudo con barbas que adoras!"). El Rector y el profesor Atkinson, que pasaban por allí, no fueron capaces de pillar al inglés, que se escabulló, pero el arisco profesor intentó descubrir al culpable. Desgraciadamente, él mismo, que había sido el primero en encontrar el cadaver, fue el principal sospechoso.

(El Evento acabó con Huntinton con 5 puntos de Reputación, y Atkinson y Morrison apenas 1 cada uno.)

Segundo Evento: Reunión social de Vino y Queso del Día del Fundador. Esta celebración coincidió con la reincorporación de Atkinson a la docencia, pues había estado de baja por la acusación de homicidio, aunque finalmente fue absuelto. Ya de vuelta, intentó convencer al Rector para que dijera algunas palabras positivas y lo consiguió, pero desgraciadamente, el profesor Huntinton aprovechó su regreso para convencer al Presidente del Consejo, Gordon Bompus, para que él mismo fuera la persona asignada a ocuparse de controlar los fondos asignados al departamento de Física. Ya de paso, Huntinton consiguió beneficiarse a Regina Sutton, la alumna más popular del campus, que pasaba por allí.

El profesor Morrison, que había caído bajo el control de la Cucaracha, intentó que debido a este suceso, el Rector considerara que el profesor Huntinton le debía un favor a Bompus, pero no funcionó.
(En este momento, las cosas se habían extremado: Huntington tenía unos 7 puntos de Reputación y los otros dos o 1 o ninguno.)


Tercer Evento: Festival de Variedades de Pemberton de 1919. Este encuentro supuestamente divertido se tornó bochornoso cuando Huntinton apareció completamente borracho y con heridas en la boca, intentando convencer a varios profesores colegas suyos de que una criatura insectoide llevaba tiempo controlándole mentalmente. Se había liberado del control de la critatura, pero obviamente nadie le creyó y Atkinson aprovechó para recuperar el control de los fondos de su departamento, así como de acrecentar su odio hacia sus dos colegas profesores. Posiblemente, Morrison también intentó cebarse y quitarle algo de prestigio a Huntinton.
(En este momento, las cosas se igualaron. Huntinton tenía 5 puntos de Reputación, y Morrison y Atkinson 4 cada uno. También se nos echó el tiempo encima y nos dimos cuenta de que sólo nos iba a dar tiempo a jugar un evento más, así que precipitamos los acontecimientos.)


Sexto Evento: Fiesta de Navidad de la Fraternidad Gamma Gamma Gamma.

Durante la velada, un aún poseído profesor Morrison intentó marear aún más la perdiz con los fondos del departamento de Física, manipulando al Decano, pero la cosa no quedó en nada. Por otra parte, el profesor Huntinton había vuelto al trabajo tras pasar por una clínica mental, aunque ahora Regina hacía las veces de su enfermera y tenía que caminar con bastón. cuál sería su sopresa cuando encontró al quaterback Bantam Wahely abusando de su amada. Con inesperada furia se avalanzó sobre él, y ni el Decano ni el Dr. Atkinson pudieron evitar que arrojara al estudiante por la ventana de su habitación. Lo que si hizo el Dr. Atkinson es acusar al lord inglés de asesinato y de acostarse con una alumna. Misteriosamente (o no tanto si se sabe que Huntinton había comprado a varios cargos con su inmensa riqueza), nadie hizo caso a Atkinson y Huntinton salió impune. Y así acabó el semestre de otoño de 1919 en la Universidad Pemberton.

Con el tiempo, Atkinson fue expulsado de la Universidad, gracias a la influencia del profesor Huntinton, que pronto fue controlado de nuevo por la Cucaracha. Pocos años después, el Rector Henry Huntinton III cambiaría las normas docentes a unas realmente extrañas...

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Lo primero que quiero decir es que este es posiblemente el juego más divertido que he podido probar últimamente. Me rei en muchas ocasiones y disfruté las tres horas de juego por completo, de principio a fin. Aparte, el hecho de que yo, como el profesor Huntinton III, fuera el ganador del juego, lo hizo algo más sabroso.

También quiero recalcar que puede parecer que algunos conflictos parecían poco interesantes o importantes (y así fue), pero eso no lo quitó demasiada diversión al asunto. No puedo imaginar qué habría pasado si hubieramos puesto toda la carne en el asador. Una partida con sólo dos muertes no es una buena partida de The Roach.

Otro punto importante es que sólo nos costó una Escena comprender el funcionamiento exacto de los conflictos, y a partir de entonces todo fue como la seda. De hecho, el único momento en el que volví a abrir el libro fue para consultar cómo se resolvían los empates (¡y cómo me costó encontrarlo, madre mía!).

El único punto gris podría ser la aleatoridad de las cartas, que no depende del jugador el que pueda liberarse de la maldición de la Cucaracha, pero hay dos razones para eso:
- que la vida no es justa y en las historias de Lovecraft mucho menos,
- y que ganar no es tan importante como contar una historia terrorificamente divertida con tus amigos.
En resumen, que The Shab-Al-Hiri Roach ha aprobado con sobresaliente su puesta en práctica y me ha convencido de que se trata de un juego tremendamente bueno y sólido.
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