25 de septiembre de 2014

D&D y la No-Preparación

Una de las cosas que más me atrajeron de los story games cuando los descubrí fue que muchos de ellos contaban con la ventaja del "No-Prep", es decir, que no necesitaban preparación previa antes de jugarlos. Acostumbrados a los juegos en los que podía tirarme días y días preparando una aventura, la idea de poder jugar a un juego cuando quisiera y tanto como quisiera era demasiado atractiva.

La propuesta de estos juegos (que me encantan, eh) se basa en distintos métodos de permitir jugar basándose principalmente en la improvisación y en la generación automática (y/o aleatoria) de situaciones entre otros. Sin embargo, se me ocurre un método distinto para conseguir un juego de preparación cero.

Imagino un juego en el que se publicaran suficientes aventuras para que nunca necesites preparar aventuras propias. Para esto haría falta una base de aficionados muy grande, de forma que existiera un ritmo adecuado de publicación de aventuras de aficionados y de editoriales. Por supuesto, esto no podría hacerlo un juego cualquiera, pero quizá sí el juego de rol más famoso de la historia.

Imagino un juego en el que las aventuras puedan prepararse simplemente con una lectura previa rápida, de forma que en 15 minutos de lectura sepas de qué tratará la partida y puedas saber los detalles importantes que hay que tener en cuenta. Obviamente, esto es imposible en partidas de investigación del tipo La Llamada de Cthulhu, ya que el trasfondo es tan extenso y los detalles tan importantes que es imposible dirigir un misterio así sin saberse al dedillo la historia. Pero quizá un juego más sencillo, con una historia fácil y un desarrollo pausado en el que el  director pueda consultar cómodamente los próximos sucesos durante la sesión. ¿Una exploración de una mazmorra, por ejemplo?

Evidentemente, estoy hablando de la OSR: un movimiento con cientos de aventuras fáciles de preparar que aseguran horas y horas de diversión sin muchos problemas. De hecho, y por insensato que parezca, podrías jugar a un retroclón con un generador aleatorio de dungeons, tal y como demostró uno de los hilos más epicos y divertidos que he leído en rpg.net: B/X Misadventures: Fellowship of the Bling, y su continuación B/X Misadventures: Fellowship of the Bling, Volume II.



Pero si no te gusta esta idea, existen tantas aventuras publicadas para OD&D que es imposible que las juegues todas en toda tu vida. Y la mayoría de ellas pueden prepararse con una lectura previa relativamente rápida media hora antes de jugarlas en la mesa.

Y luego están los hexcrawl. No puedo evitar imaginar un gran hexcrawl, que podría ser el pegamento perfecto para todo este tema de la No-Preparación: una región entera para explorar llena de aventuras, encuentros y lugares extraños y misteriosos, que pueden albergar docenas de mazmorras, todo ya diseñado y preparado para jugarse al momento. Una especie de "campaña de preparación cero" al fin y al cabo. Aunque aún tengo que encontrar ese hexcrawl. O crearlo yo, ya que estamos.

Publicar un comentario