22 de septiembre de 2008

10 cosas que siempre quisiste saber sobre el rol...

... y nadie se molestó en contarte.

1. Jugar al rol no es una tesis doctoral que requiera un esfuerzo intelectual sobrehumano. Por supuesto, es una forma de ocio un poco más esforzada que ver la tele, pero simplemente porque te incita a usar la imaginación.

2. No tienes que tener una imaginación hiperdesarrollada para jugar al rol. De hecho, te recomiendo que comiences a jugar con conceptos terriblemente simples y comunes, que te ayudarán a meterte mejor en el juego.

3. Es prácticamente imposible que "juegues mal". Es posible que al principio tengas ideas preconcebidas erróneas, pero eso se solucionará a los cinco minutos. Aún no conozco el caso en el que un jugador novato estropee una partida. Suele ser al contrario, pues se añade un nuevo punto de vista a algo tan variable como puede ser una partida de rol. Y si te diviertes y alguien te dice que juegas mal, el que tiene un problema suele ser el otro.


4. Jugar al rol es divertido. En serio. Tan sólo conozco a un par de personas que no se hayan divertido jugando al rol lo suficiente como para no querer repetir. Y sin embargo, puede no gustarte. Tampoco pasa nada.

5. Una sesión no tiene una duración concreta. En mi grupo era habitual realizar sesiones que duraban toda la tarde, pero a veces hemos jugado un día entero o menos de dos horas. Aunque existen momentos más favorables para terminar la sesión, ningún momento es mejor que el punto en el que un jugador dice basta.
Y hace poco ví una pequeña demostración para convenciones de La Sombra Del Ayer que duraba ¡15 minutos!

6. Jugar al rol es para todas las edades. Últimamente leo una enorme cantidad de comentarios de matrimonios que se juntan para jugar a un juego indie un día a la semana y lo pasan genial. Y los niños de 10 años que consiguen ignorar el WoW son capaces de jugar a D&D sin problemas. De hecho, hace tiempo leí el comentario de un padre que dirigió una partida de D&D 4ª con su hijo de 8 años con muñecos de Lego. ¡Y el niño llevaba a un grupo de cinco PJs!

7. Un juego de rol no es un contrato de por vida. Porque juegues una vez no estás obligado a acudir siempre, ni nadie debería sentirse ofendido por ello. Es cierto que si decides unirte a un grupo de forma habitual deberías adquirir cierto grado de compromiso, pero eso es porque tu presencia en una partida de rol es más importante que en la partida de Trivial. Tu participación es importante. Y eso es bueno, ¿no?


8. Jugar al rol es una afición científicamente aceptada y aconsejada, pero socialmente repudiado como la peste. Satánico, perturbador, sociopático. La prensa, la religión y en general la gente mentalmente inepta no perderá la oportunidad de hablarte mal de un hobby al que prefiere no acercarse, no vaya a ser que descubran la verdad y se pierda el filón; pero la verdad es que muchos psicólogos, pedagogos y educadores recomiendan los juegos de rol como herramienta creativa para los niños y adultos. Vamos, que jugar al rol no te va a volver loco, pero si estás loco lo más probable es que no te cures al jugar al rol.

9. Jugar al rol no es exclusivo del género masculino. Vale que no conozco personalmente a muchas mujeres que jueguen al rol, pero si soy consciente, a través de foros y páginas temáticas, de un importante número de féminas roleras, tanto en España como en todo el mundo. Y lo mejor es que dicen que suelen ser mejores jugadoras que los hombres.

10. Los juegos de rol son baratos. Si me tomas a mí como ejemplo no vale, porque yo ya soy más lector y coleccionista que jugador, pero los juegos de rol son uno de los hobbies más baratos que existen. Lo que te cueste imprimirte La Sombra del Ayer o Donjon será todo el dinero que te gastes en jugar al rol en toda tu vida, si quieres. ¡Más barato que cualquier deporte! Si, luego, quieres mejorar tu experiencia de juego tienes, por supuesto, una infinidad de manuales, baratos y caros, con los que disfrutar.
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