6 de marzo de 2008

El niño con el pijama de rayas

Ayer terminé de leer un libro que había empezado el día anterior: El niño con el pijama de rayas, que me habían recomendado desde diferentes fuentes.

En la contraportada del libro advierten de que es muy recomendable leer la novela sin saber absolutamente nada sobre ella. Aunque creo que se trata más de una estrategia comercial que de un consejo realista, no voy a ser yo quién haga spoiler del asunto, aunque insisto que no creo que saber de qué trata la historia, pueda arruinar la experiencia.

Lo cierto es que aunque el libro se puede considerar breve, se me hizo increíblemente corto y me enganchó como pocas novelas han conseguido engancharme. Durante toda la historia, existe un encantador toque inocente y sencillo y resulta refrescante la forma de tratar la narración, todo desde el punto de vista de un niño.

Lamentablemente, no estamos ante un libro redondo. En ocasiones, me alejé de la historia ante momentos (y bastantes) que considero eran poco creíbles, aún proviniendo de quién provenían. Además, aunque el final me parece correcto y llegó a emocionarme, no deja de darme la impresión de ser algo brusco y precipitado.

Una novela para jóvenes y adultos, que por su brevedad, sencillez y frescura puede gustar mucho.
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