21 de enero de 2008

Apología del culebrón para tíos duros

Estoy esperando el día en el que cuando le diga a alguien "Ayer fui a ver una peli al cine" éste me responda: "Pero tú sabes que eso es de mentira, ¿verdad?"

Curiosamente, cada vez que hablo de lucha libre (o pressing catch, wrestling...) la gente siempre me sale con esa: "Pero tú sabes que eso es fingido, ¿verdad?"

¡Pues claro que lo sé! Supongo que la gente se cree mucho más lista que los demás y creen ser los únicos que se han dado cuenta de que los luchadores no se pegan en realidad. Y como es un teatro, ya no tiene valor. Vamos a ver, comparar Pressing Catch con una competición de artes marciales no resulta válido. Es cómo comparar la emoción de una película de Bruce Willis con el atraco al banco de la esquina. Son cosas distintas.

No he oído a nadie decir que el cine o el teatro no merezca la pena porque es una ficción. ¿Por qué?

No entiendo porque la lucha libre está tan menospreciada en este país. Es posible que parte de culpa la tengamos los aficionados a este espectáculo. En este mundillo se tiene bastante respeto por el kayfabe, un término algo dificil de definir sin romperlo (sic). Básicamente, el kayfabe es una suspensión de incredulidad con la cual te "crees" y haces creer a los demás que los combates en el wrestling tienen un guión. Mucha gente mantiene el kayfabe hasta altos niveles y eso puede ser visto de forma extraña por los ajenos al entretenimiento deportivo.


Recuerdo cuando fui al Summerslam Tour 2007 este verano. Estaba haciendo cola junto a Urria y teniamos delante a una madre que acompañaba a sus dos hijos a ver el espectáculo. Entablamos conversación y en un momento dado la mujer me preguntó: "Pero... estos no se pegan de verdad, ¿no?". Yo, sorprendido, miré a los dos niños que a su vez me miraban a mí, curiosos, y no supe que contestar. ¿Y si ellos creían que había algo de verdad en esos combates? ¿No lo hacía eso más emocionante? Por supuesto, Urria se me adelantó y les rompió el corazón a los niños diciendo la verdad.

En serio, el wrestling es un evento teatralizado, pero en el que los luchadores dan lo mejor de sí mismos en cada "combate" poniendo en peligro su integridad física y proporcionando un espectáculo entretenido. Si los luchadores "se pegaran de verdad", no podríamos ver algunos de los espectaculares movimientos y coreografías que ejecutan.

Por supuesto, ver un evento de Pressing Catch no es nada comparado a seguirlo habitualmente. Cuando conoces a los luchadores, observas sus rivalidades, sus feudos y contemplas las líneas argumentales que desarrollan sus guionistas la cosa mejora.

En fin, esto sólo ha sido un pequeño desahogo por escuchar hoy la gota que colmó el vaso.
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