17 de febrero de 2008

Ataques de Oportunidad: El Dinero

Inauguramos hoy nueva sección dedicada a algunas de las cosas que más odio del mundo de los juegos de rol, por supuesto, todo desde un punto de vista exagerado y agresivo. Y que mejor comienzo que una manía personal y absurda:

Si hay algo que no me ha gustado nunca en todas las partidas que hemos jugado ha sido el dinero. Odio el dinero en todos sus aspectos. En multitud de ocasiones he jugado en aventuras en las que mi personaje se veía involucrado en una negociación de mercancías o necesitabamos conseguir una desorbitada cantidad de dinero con algún objetivo... y me he aburrido. Soy consciente de que es algo irracional y que el juego de rol por antonomasia, el D&D, tiene como uno de sus objetivos primordiales el conseguir tesoros, pero no puedo evitarlo.

Conseguirlo mola, venderlo no.


Los personajes con un trasfondo económico (comerciantes y demás ralea) me dan tirria y, siempre que puedo y el juego lo permite, me hago personajes sin preocupaciones monetarias. Esto puede significar tanto personajes vagabundos con tal desinterés por el dinero que son pobres pero felices, hasta ricachones (si el juego permite adquirir Ventajas o Méritos siempre intento adquirir Riqueza a un nivel alto) que no tienen la necesidad de preocuparse en ningún momento por ninguna complicación económica.

Las escenas relacionadas con la economía también me resultan horribles. Sólo con pensar que voy a tener que malgastar una hora visitando tiendas para comprar el equipo necesario para salir a explorar un dungeon me echo las manos a la cabeza. ¿Es esto divertido? ¿Es algo emocionante? ¿Hasta qué punto es necesario regatear con el herrero por esa espada bastarda tan normalita?

Si se trata de la aventura completa la que involucra un aspecto monetario el tema no tiene que ser tan grave. Si el grupo de juego consiste en un equipo de comerciantes que vende mercancías por todo el continente no tiene por qué aburrirme, pero lo malo es que esto siempre lleva a una/s terriblemente aburrida/s escena/s de negociacion donde se discute airadamente por el precio en el mercado de la coliflor.

Worst.Place.Ever.

No digo que las aventuras no puedan estar ambientadas en ciudades y pueblos, ni que aborrezca las escenas sociales ni mucho menos, sólo que andar sumando monedas de cobre en mitad de una partida me aburre soberanamente.

Sé que en este caso no tengo la razón, pero es algo que no puedo evitar.

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