23 de abril de 2008

Marvelution again?

Llevo un par de meses realmente desencantado con los cómics de superhéroes. Las historias de Spidey (y su futuro gracias a Mefisto-Q), los Vengatas (por Nuevos y viejos que sean) y la Patrulla X parecen fruto del insomnio (ya sabéis: una copia de una copia de una copia...) y siento la necesidad de algo más. Curiosamente, es este momento cuando dirigo mi atención a otros cómics, de superhéroes, pero distinto a lo que estoy aconstumbrado.

Civil War y Crisis Infinita supuso una reactivación, pues se suponían grandes sagas que cambiarían el status quo, pero el cómic que realmente me gustó de forma insesperado fue Anquilación, la saga marveliana espacial en la que todo el caótico y variado trasfondo estelar logra conseguir coherencia y ofrece una aventura llena de fuerza y pasión. Jamás pensé que podría llegar a disfrutar con personajes como Quasar o Dragón Lunar (La-Superheroína-Calva).

Curiosamente, este mes han aparecido tres cómics relacionados que son, con diferencia, los que más me han gustado: Nova, Aniquilación Conquista e Illuminati.


El primero trata la decisión de Nova, el último "linterna verde" marveliano, de volver a la Tierra y de sus impresiones ante todo lo sucedido en su ausencia: desde una visión desde lejos y acertadísima de la Guerra Civil hasta una crítica a la poca importancia que se le ha dado en el resto de Marvel a la guerra intergaláctica que casi acaba con el Universo. Pocas veces me he sentido más identificado con un superhéroe.


El primer tomo de Aniquilación Conquista hace de puente entre la anterior saga y lo que se avecina ahora. No es nada del otro mundo (lo que les pasa a algunos ex-heraldos de Galactus tras la guerra y a presentación de la nueva amenaza), pero ha logrado recordarme lo mucho que disfruto con estas aventuras espaciales.


Por último, el tomo de Nuevos Vengadores: Illuminati me ha encantado. Este cómic es uno de esos inventos modernos que llaman retrocontinuidad; es decir, contar algo que pasó hace tiempo sin borrar ni cancelar ningún otro hecho ya contado. Y Bendis (amado/odiado) lo borda, porque hace historias divertidas dentro de marcos bastante estrechos, pero además está sembrando las bases a través de la historia Marvel para dar lugar de forma "lógica" a las sagas de World War Hulk y Secret Invasion. Y no sólo eso, sino que la idea mola: las grandes mentes del universo Marvel (entre las que se encuentran el Dr. Extraño, Reed Richards, Iron Man, Namor, Rayo Negro y el Profesor Xavier) decidieron hace muchos años formar una sociedad secreta para controlar las situaciones verdaderamente peligrosas. Este tomo narra las acciones que llevaron a cabo durante (o tras) las grandes sagas Marvel: la Guerra Kree-Skrull, el Guantelete del Infinito, las Secret Wars y demás. Curiosamente el tomo incluye los número del 1 al 4 y el 8, por lo que me pregunto si llegarán a España los números intermedios.

Y no olvidéis comprar La Guerra de los Siniestro Corps. Sí, es de DC, pero es enorme, espacial y la crítica la menciona como el mejor cómic del año.
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