16 de noviembre de 2013

El Desafío de los 30 Días. Día 16

Día 16 - Esa interpretación que te sale bordada

Respuesta breve: El bruto tonto. :)

Respuesta larga: Sobre el tema de las interpretaciones creo que tengo un punto de vista algo controvertido. Personalmente no tengo un gran interés por interpretar personajes. El tema del teatro improvisado es un área poco conocida para mi y es una de esas cosas que otros consideran muy vinculado a los juegos de rol y yo opino no lo valoro tanto.

Creo que esta desvinculación es debida a que considero muy dificil interpretar a un personaje sólo mediante el diálogo sin un serio entrenamiento previo. Actuar es algo a lo que le tengo mucho respeto y no aspiro a dominarlo jamás.

Esto no quiere decir que no me guste dar vida a los personajes. Eso, por paradójico que parezca, sí que me parece muy importante. Y la única forma que tengo de conseguirlo es usando clichés. Las voces tontas y las actitudes exageradas son mi arma principal a la hora de interpretar PNJs. Con los PJs intento tener más cuidado, pero al final no puedo evitar recurrir a tópicos. Son fáciles y divertidos.

Centrándonos en la pregunta, creo que hay un personaje que se me da especialmente bien: el tonto. Ese típico esbirro fiel, bruto, tonto pero de gran corazón, que seguiría a los PJs hasta el fin del mundo. Creo que nunca falla. Es divertido y querible a partes iguales. Los jugadores siempre le quieren y cuando le matas, te aseguras que van a odiar a su asesino. Este concepto llegó a mi vida gracias a la aventura clásica de AD&D de Dark Sun: Libertad. Esta aventura, de la que guardo muy buenos recuerdos, presenta a un semigigante necesitado de apoyo, que se convirtió en el PNJ más querido por mis jugadores. Desde entonces, este concepto ha vuelto a aparecer un buen puñado de veces en mis campañas, y siempre ha funcionado.
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