1 de noviembre de 2013

El Desafío de los 30 Días. Día 1

Desde el blog de Trasgotauro han propuesto una interesante inciativa a la que he decidido apuntarme: Responder durante todo el mes de Noviembre a una pregunta relacionada con los juegos de rol cada día.  Creo que es una propuesta muy divertida, y aunque hay preguntas a las que no le veo demasiada chicha, me apetece participar. ¡Así que allá vamos!

Esta es la lista de preguntas:


Así quetal y como corresponde, empezamos el Desafío de los 30 Días con la primera pregunta:

Día 1 - ¿Cómo comenzaste con los juegos de rol?

Respuesta breve: Un amigo nos invitó a probar su recién comprada caja de AD&D Forgotten Realms.

Respuesta larga: Creo que debía tener unos 12 años, cuando un amigo mio nos contó que se había comprado en El Corte Inglés un juego nuevo, "un juego de rol" le llamaba él. No recuerdo nada de lo que nos explicó, pero sí que recuerdo que esa tarde estabamos en su casa flipándolo.

El juego era el Vademécum de Campaña de Forgotten Realms de Advanced Dungeons & Dragons. Esa caja tan impresionante con dos mapas asombrosos, unos librillos extraños y un puñado de fichas con símbolos extraños. Nos contó la decepción que supuso descubrir que necesitaba al menos dos libros más: el Manual del Jugador y la Guía del Dungeon Master para empezar a jugar.

El caso es que esa tarde empecé lo que sería una afición tan importante en mi vida como son los juegos de rol. No conocíamos muy bien las reglas, pero nos daba igual. De hecho, no hacíamos tiradas de ataque, sino que tirabamos el daño directamente, lo que resultó en un grupo de elfos multiclase (guardabosques/mago/ladrón era lo habitual) con mandobles y sin armadura que perduraron durante muchísimos años. Luego aprenderíamos las reglas y demás, pero lo importante de esa primera sesión fue la sorpresa de que se podía jugar a algo así.

La aventura consistió en una sencilla cacería de bestias, pero nos divirtió tantísimo la idea de sumergirse en un mundo fantástico que salimos entusiasmados de la experiencia. Esos dados, esos conjuros, esos monstruos y personajes extraños. Al poco tiempo, todos nos habíamos comprado nuestra caja de campaña de AD&D (por aquel entonces, para nosotros sólo existía AD&D). Yo acabé dirigiendo Dark Sun, un mundo que aún a día de hoy me tiene enamorado. De hecho, la caja de campaña de Dark Sun me parece uno de los productos más increíbles que he podido tener en mis manos. Creo que tiene un carisma que no ha sido capaz de igualar ningún otro juego desde entonces.

Años más tarde, nos unimos a una asociación (¡Forza Mordor!), y descubrimos que había vida más allá de AD&D. A mi vida llegaría La Llamada de Cthulhu, Mechwarrior, Cyberpunk y muchos, muchos otros. Pero eso, ya es otra historia.
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