10 de noviembre de 2013

El Desafío de los 30 Días. Día 10

Día 10- La historia que siempre recuerdas con tus amigos

Respuesta breve: La plasticuerda de Paranoia

Respuesta larga: Ah, las anécdotas. Uno de esos males endémicos de nuestro mundillo que han ayudado mucho a darnos tan mala fama. No hay nada peor que ese joven rolero que intenta captar nuevos jugadores contando esa historia tan graciosa de cómo su ladrón se cargó a un dragón rojo mientras el paladín sufría un ataque de diarrea mágica. Todos tenemos historias de esas, que a tu grupo le parece tronchante y al resto del mundo le aburre soberanamente. La nuestra es "La plasticuerda".

Paranoia es una de las mayores fuentes de locuras y cachondeo que he podido disfrutar en relación a los juegos de rol. Este juego desató toda nuestra maldad adolescente de las formas más inesperadas que podíamos imaginar. Las acusaciones infundadas y las traiciones eran comunes, pero en una sesión, y no me preguntéis por qué, se dio la situación más absurda que recuerdo. Nuestros PJs, equipados con una plasticuerda, teníamos que cruzar un abismo. Cuando cruzamos dos de nosotros decidimos no darle la cuerda al siguiente PJ. Y con la excusa de que "la plasticuerda se estaba recargando", le ofrecimos el rollo de hilo dental que nos habían dado (no preguntes, es Paranoia). El PJ aceptó y por supuesto, sufrió la muerte más estúpida que puedo recordar. Hasta hace bien poco aún nos reíamos con esa anécdota, y de vez en cuando soltamos la coletilla de "se está recargando" en cuanto vemos la ocasión.

9 de noviembre de 2013

El Desafío de los 30 Días. Día 9

Día 9 - Tu mayor pifia alrededor de los juegos de rol

Respuesta breve: La falta de motivación con mis juegos.

Respuesta larga: ¿Mi mayor pifia? Tengo muchísimas. He cometido un montón de pifias alrededor de los juegos de rol. He llegado a obsesionarme con ellos, me he puesto pesado con respecto a ellos con mis amigos, y me volví un extremista indie hace unos años. Sin embargo, creo que mi mayor pifia es algo totalmente distinto:

Creo que nunca he dirigido ninguno de los juegos que he diseñado. Y no tengo nada claro la razón por la que me pasa eso. Cuando lo diseño siemprel o hago pensando en las posibilidades prácticas. No paran de ocurrírseme escenas, aventuras y planteamientos interesantes. Sin embargo, cuando terminan de publicarse, me quedo en blanco.No se me ocurre nada interesante, y lo que se me ocurre no parece interesar a mis jugadores. Alguna vez acabo escribiendo algo, pero cuando lo dejo reposar, al releerlo me parece aburrido y lo borro.

Por supuesto, esto tiene una terrible consecuencia: el mayor problema de mis juegos es que la mayoría carecen de un verdadero playtesting. Por lo tanto, me arriesgo a crear juegos cojos, rotos o con el síndrome de "bonito de leer, difícil de jugar". Así que para evitar este problema me he propuesto dos cosas:

1) rediseñar los juegos que he escrito ya, de forma que pueda probarlo, aunque sólo sea con mis colegas de mesa. He empezado ya a redefinir Escuadrón Maldito y espero poder dirigir una mini-campaña que ya estoy escribiendo, al menos una vez. ¡Y tengo muchas ganas!

2)
obligarme a playtestear todos los juegos que publique de ahora en adelante y no sólo con mi grupo, sino con voluntarios que pueda encontrar ajenos a mis cercanías, de forma que pueda descubrir defectos que de otra manera no vería. Ya he conseguido comenzar un playtesting de mi próximo proyecto (que revelaré en próximas entradas)

8 de noviembre de 2013

El Desafío de los 30 días. Día 8

Día 8 - Tu mejor crítico alrededor de los juegos de rol

Respuesta breve: Atreverme a encontrar otros grupos de juego.

Respuesta larga: Creo que comencé con los juegos de rol como la mayoría de chavales, con su grupo de amigos de toda la vida. Pasamos años y años jugando y nos acostumbramos a nuestro estilo. Sin embargo, llegó la adolescencia y el rol dejó de interesar a mis amigos. O al menos dejó de interesarles tanto como a mí. Y aunque parece algo evidente, me costó bastante animarme a buscar otros roleros con los que jugar.

En parte, la culpa la tenía mi timidez natural, pero también esa lacara social que tiene nuestro mundillo, que parece que tenemos que ser todos monstruos asociales incapaces de relacionarnos.

El caso es que en su momento, me armé de valor y empecé a buscar nuevos compañeros de aventuras. Y los encontré, vaya si los encontré. Y todos eran gente estupenda. Y desde entonces, he conseguido ser parte de más de media docena de grupos de juego, entre conocidos y extraños, con algunos ya llevo más de un lustro jugando y con otros apenas un par de sesiones. Pero lo he pasado genial.

7 de noviembre de 2013

El Desafío de los 30 Días. Día 7

Día 7 - Tu mayor pifia en una partida de rol

Respuesta breve: Una partida que dirigí para Star Wars FATE.

Respuesta larga: Otra pregunta complicada.

En líneas generales, mis mayores pifias creo que han sido como director. Creo que esto es porque soy más crítico conmigo mismo de lo que debería, pero me guardo mucho más mis errores como narrador que como jugador.

Recuerdo una sesión de hace algunos años, para Star Wars con sistema FATE, usando como base las reglas del genial Starblazer Adventures. Los personajes eran aventureros de una nave mercantil que por casualidades del destino habían aterrizado en un planeta, que posteriormente quedó asediado por una flota pirata. En la teoría, la aventura no estaba mal: había escenas de combates, distintas oportunidades para solventar o escapar del asedio y diversas interacciones con PNJs.

En la práctica fue todo lo contrario: las diversas escenas se conviertieron en un exceso de encarrilamiento que mareó a los jugadores, las diversas oportunidades de solucionar el conflicto al final sólo me sirvieron para cohartar todas las ideas que se les ocurrían a los jugadores. Al final, la campaña se canceló prácticamente, yo quedé frustrado, y mis jugadores ni os cuento.
No es la primera vez que me había pasado eso, pero siempre es algo que, por lo menos, escuece.

Quizá lo peor de todo es que esto no me ocurrió en mis inicios del rol, sino hace cosa de cuatro o cinco años, así que supongo que el mensaje es: no importa el tiempo que lleves jugando al rol, siempre puedes cometer errores. Y siempre puedes aprender de estos errores, claro.

6 de noviembre de 2013

El Desafío de los 30 días. día 6

Día 6 - Tu mejor crítico en una partida de rol

Respuesta breve: Un hondazo que partío el cráneo de un señor necrófago.

Respuesta larga: Esta es una cuestión complicada. Soy terriblemente malo recordando anécdotas roleras y me cuesta dar con algo que pudiera calificar con "mejor crítico".

Sin embargo, recuerdo una ocasión en la que jugaba una partida puramente old-school de Rolemaster en la que llevaba un hobbit que se había unido a un grupo contratado para recorrer unas terribles cavernas atestadas de orcos. Tras abrirnos paso durante infinidad de pasillos llegamos a una tumba en la que nos esperaba un terrible caballero necrófago (no recuerdo su nomenclatura exactamente). Tras dos turnos de lucha en la que quedó claro que no lo ibamos a tener fácil, ataqué con mi honda y, tras lograr un total de tres tiradas abiertas consecutivas y un resultado final de unos 350, causé un terrible impacto en la criatura. Curiosamente, no acabé con el no-muerto, pero cambié el curso del combate lo suficiente como para que lograramos acabar con el cadáver con facilidad.

Fue de lo más épico que puedo recordar, y, aunque parezca algo mundano leído aquí, fue un momento mágico de esos que ocurren de vez en cuando en las aventuras de mazmorreo.

5 de noviembre de 2013

El Desafío de los 30 Días. Día 5

Día 5 - ¿Qué jornadas recuerdas con más cariño?

Respuesta breve: Ninguna

Respuesta larga: La verdad es que, mal que me pese, nunca he participado en ninguna jornada rolera como tal. El año pasado pude ir a las Ludo Ergo Sum pero para competir en un torneo de miniaturas y he estado muchas veces en Expocomics, Expomangas y demás. Pero nunca he jugado al rol durante unas jornadas.

No tengo ninguna razón para ello. Aunque me costó decidirme, en mi historial rolero he podido participar en casi media docena de grupos de juego que ya existían y he comprobado las distintas dinámicas que pueden formarse y me he adaptado con relativa facilidad. Con esto quiero decir que no soy de esas personas que sólo quieren jugar al rol con amigos o que no se atreven a jugar con desconocidos. Lo he hecho en varias ocasiones y casi siempre ha resultado una grata experiencia. Simplemente, no he encontrado el momento.

Esto no quiere decir que no vaya a participar en ninguna jornada. De hecho, me he propuesto asitir a las LES del año que viene y, a ser posible, participar en alguna otra que me pille cerca de casa. ¡Tengo ganas de conocer a toda esa gente que leo en blogs, foros y RRSS diariamente!

4 de noviembre de 2013

El Desafío de los 30 Días. Día 4.

Día 4 - ¿Cuál es el mejor narrador que has tenido?

Respuesta corta: Something.

Respuesta larga: Es curioso. El mejor narrador que he tenido es una persona con la que he podido jugar muy poco tiempo. Por la red era conocido como Something y nos conocimos a través del extinto foro de Salgan Al Sol. Nos juntamos unos cuantos frikis que queríamos probar juegos indies. Something apenas pudo dirigir unas cuantas de sesiones de Lacuna y Apocalypse World. Tengo que admitir que como director supo qué teclas tocar para emocionarme. Lacuna fue un misterio apropiadamente frustrante que se convirtió en una emocionante conspiración para terminar con una revelación grupal que a día de hoy sigue siendo mi momento rolero favorito.  Con Apocalypse World la concesión de autoridad narrativa y los giros dramáticos escogidos me hacían flipar con asiduidad. Con el tiempo, llegué a comprender que parte del éxito de estas sesiones fue la sintonía que teníamos como grupo, pero no pretendo quitarle méritos al mejor narrador que he tenido.  
Something tenía una extraordinaria capacidad para improvisar y para dotar de vida y coherencia a los PNJs y las situaciones, de forma que resultaba dificil no creerte lo que estaba pasando.

Curiosamente, Lacuna y Apocalypse World son dos de mis juegos de rol favoritos a día de hoy.

3 de noviembre de 2013

El Desafío de los 30 Días. Día 3

Día 3 - Juego más odiado

Respuesta breve: Ánima Beyond Fantasy

Respuesta larga: ¿Juego más odiado? Es una pregunta extraña. Obviamente, la afición de los juegos de rol levanta muchas pasiones, pero tanto como odiar. Hablemos de tener manías. Todo el mundo le tiene manía a algún juego. Yo le tengo manía a muchos juegos, pero mi elección va a ser Ánima: Beyond Fantasy.

Existen muchos otros juegos que considero claramente peores (F.A.T.A.L., Oráculo, Quiddam,etc. la lista es extensa) , pero que al no haberlos jugado no puedo odiarlos. Yo creo que el odio surge de la decepción ante una gran promesa.
Ánima es una gran propuesta española que ha triunfado por todo el mundo. Lamentablemente, soy incapaz de ver las razones. En primer lugar, tiene un sistema innecesariamente complicado, con tiradas d100 a las que sumar un valor de hasta centenas (saco un 57 y se lo sumo a mi VA que es 136, así que... uff, espera). Lo de jugar con una calculadora en la mesa me resulta realmente desconcertante.
Por otro lado, la ambientación es un pastiche lleno de parches algo inconexos ilustrado con unas espectaculares (aunque algo adolescentes) imágenes de estilo manga, que molan un montón pero no ayudan para nada a comprender la ambientación. El juego no tiene ninguna relación con la fantasía japonesa excepto por los dibujos. ¿Entonces por qué?
Quizá esta tirria mía viene dada por que Ánima es como la mejor representación del tópico de que un juego de rol tiene que tener dibujos bonitos para vender mucho. Es algo que me frustra mucho y que sé que ha llevado al fracaso a algunos juegos que me gustan, pero en fin, es ley de vida.

Sin embargo, es un juego relativamente vivo, con una afición muy activa y con unas mecánicas, aunque no originales, sí que resultan interesantes en algunos aspectos. No será nunca mi juego favorito, pero comprendo que lo sea de mucha otra gente. Es sólo que yo le he cogido manía.

2 de noviembre de 2013

El Desafío de los 30 Días. Día 2

Día 2 - Juego favorito

Respuesta breve: Burning Wheel

Respuesta larga: ¿A quién quieres más a mamá o a papá? A esto me ha sonado a mí esta pregunta. He podido disfrutar de un centenar de juegos y la mayoría me han encantado en mayor o menor medida, así que a la hora de elegir mi juego de rol favorito lo he tenido muy dificil.

Podría haber elegido La Llamada de Cthulhu, por lo mucho que me impactó en su momento, por su estilo de juego y por su mitología tan absorbente.

Podría haber elegido a La Leyenda de los Cinco Anillos, porque creo que es el juego con el que más éxito he tenido como director. Es el primer juego que conocí que tenía unas mecánicas diseñadas para encajar directamente con el mundo de juego, y la simplificación del género de samurais para hacerlos más jugables y comprensibles me parece una genialidad (opinión que sé que no comparte todo el mundo).

También podría haber elegido Unknown Armies, porque es un juego realmente bien hecho, sólido y diseñado desde cero para ser divertido de jugar. Y su ambientación es tan excepcional que me hizo imaginar e imaginar aventuras, eventos y personajes extraños durante muchísimos años.

También podría haber elegido Polaris, porque mi primera partida de este juego supuso un verdadero shock para mí. Aunque tampoco salió excepcionalmente bien, abrió mi mente a otras posibilidades, otros estilos de juego que podrían resultar mucho más satisfactorios para mí.

O incluso podría haber cogido el Marvel Heroic RPG, porque al final la cabra siempre tira al monte.

Sin embargo,voy a elegir Burning Wheel. Y son muchos los motivos: es un juego de fantasía heroica de verdad, sus reglas son, por complejas que sean, absolutamente bien diseñadas, tiene una capacidad de personalización asombrosa, es emocionante, su modularidad permite centrarse en lo que de verdad interesa y, sobre todo, porque jugando a Burning Wheel es imposible que los personajes no sean los protagonistas, es imposible que su historia no sea emocionante, llena de giros, de drama y de emoción. No he podido jugar a Burning Wheel tanto como otros juegos, pero creo que es un juego perfecto para mí, y que nunca podría cansarme de él.

1 de noviembre de 2013

El Desafío de los 30 Días. Día 1

Desde el blog de Trasgotauro han propuesto una interesante inciativa a la que he decidido apuntarme: Responder durante todo el mes de Noviembre a una pregunta relacionada con los juegos de rol cada día.  Creo que es una propuesta muy divertida, y aunque hay preguntas a las que no le veo demasiada chicha, me apetece participar. ¡Así que allá vamos!

Esta es la lista de preguntas:


Así quetal y como corresponde, empezamos el Desafío de los 30 Días con la primera pregunta:

Día 1 - ¿Cómo comenzaste con los juegos de rol?

Respuesta breve: Un amigo nos invitó a probar su recién comprada caja de AD&D Forgotten Realms.

Respuesta larga: Creo que debía tener unos 12 años, cuando un amigo mio nos contó que se había comprado en El Corte Inglés un juego nuevo, "un juego de rol" le llamaba él. No recuerdo nada de lo que nos explicó, pero sí que recuerdo que esa tarde estabamos en su casa flipándolo.

El juego era el Vademécum de Campaña de Forgotten Realms de Advanced Dungeons & Dragons. Esa caja tan impresionante con dos mapas asombrosos, unos librillos extraños y un puñado de fichas con símbolos extraños. Nos contó la decepción que supuso descubrir que necesitaba al menos dos libros más: el Manual del Jugador y la Guía del Dungeon Master para empezar a jugar.

El caso es que esa tarde empecé lo que sería una afición tan importante en mi vida como son los juegos de rol. No conocíamos muy bien las reglas, pero nos daba igual. De hecho, no hacíamos tiradas de ataque, sino que tirabamos el daño directamente, lo que resultó en un grupo de elfos multiclase (guardabosques/mago/ladrón era lo habitual) con mandobles y sin armadura que perduraron durante muchísimos años. Luego aprenderíamos las reglas y demás, pero lo importante de esa primera sesión fue la sorpresa de que se podía jugar a algo así.

La aventura consistió en una sencilla cacería de bestias, pero nos divirtió tantísimo la idea de sumergirse en un mundo fantástico que salimos entusiasmados de la experiencia. Esos dados, esos conjuros, esos monstruos y personajes extraños. Al poco tiempo, todos nos habíamos comprado nuestra caja de campaña de AD&D (por aquel entonces, para nosotros sólo existía AD&D). Yo acabé dirigiendo Dark Sun, un mundo que aún a día de hoy me tiene enamorado. De hecho, la caja de campaña de Dark Sun me parece uno de los productos más increíbles que he podido tener en mis manos. Creo que tiene un carisma que no ha sido capaz de igualar ningún otro juego desde entonces.

Años más tarde, nos unimos a una asociación (¡Forza Mordor!), y descubrimos que había vida más allá de AD&D. A mi vida llegaría La Llamada de Cthulhu, Mechwarrior, Cyberpunk y muchos, muchos otros. Pero eso, ya es otra historia.